MESAS DE ESCRITORIO

La diversidad de mesas escritorio en el siglo XIX

El siglo XIX conoce una proliferación de mesas escritorio, término genérico dentro del cual se incluye la mesa de despacho. Las mesas escritorio, con sus diversas variantes, presentan  particularidades que conviene detallar porque no todas se destinan a la función de escribir sino que también sirven para guardar documentos. Cuando se disponían para escribir, esta actividad se podía realizar estando sentado o de pie, en este caso, con el tablero a la altura de la cintura. Es evidente que la función condiciona la forma de cada una de ellas, que tienen estructuras distintas para escribir y leer así como diferentes combinaciones de los tableros con los cuerpos de cajones.

Es importante conocer cada uno de los diferentes nombres que recibe la mesa escritorio, ya que ésta adquiere gran difusión a lo largo del siglo XIX debido a la especialización de los diferentes ámbitos de la vivienda, convertidos en signo de riqueza y de prestigio social. El despacho era uno de ellos y, de acuerdo con su carácter de lugar de trabajo, requería un mobiliario específico y adecuado a la función de dicho espacio, como es el caso de la obra que estudiamos. El análisis de cada una de las mesas escritorio permite una mejor comprensión de sus formas, de su función y del espacio al que estaban destinadas.

En el siglo XIX la mesa escritorio presenta tipologías derivadas tanto de modelos ingleses como franceses, algunos de los cuales se introdujeron en España en el siglo XVIII. Ingleses son los burós con biblioteca, los pedestal desks o las writing tables y franceses los secreteres en pente, los escritorios de tambor, los escritorios tocador o el bureau plat. Vamos a comentar cada uno de ellos:

1.- El buró con biblioteca combina la mesa escritorio que se cierra de diferentes formas (tablero abatible, cajón de frente abatible o tambor), de cuerpo inferior abierto o cerrado y con un cuerpo superior con estantes para libros. Es paradigmática la pieza (Inv. 275) del Museo Nacional del Romanticismo, expuesta en la misma sala que la mesa de despacho.

 

 Subastas Segre BURO BIEDERMEIER DE NOGAL. S.XIX Buró librería de madera de nogal Biedermeier, siglo XIX En el interior con una caja fuerte y gavetas. Electrificado posteriormente. Parte superior con baldas con el interior pintado de verde. Medidas: 200 x 52 x 100 cm. Medidas: 200 x 52 x 100 cm.  Precio de salida: 950€
 

2.- El secreter en pente es una mesa escritorio que se cierra con un tablero inclinado abatible que, al abrirse, se apoya sobre correderas frontales y sirve para escribir. En su interior contiene gavetas y compartimentos. A menudo se le denomina buró de dama.

 

 Escritorio de dama en palosanto trabajado a pluma. El modelo es francés del siglo XIX (4.000 € aprox.). Revista Telva

 

3.- El escritorio con tambor designa a una mesa con un cierre en forma de cuarto de cilindro, que puede ser de persiana o formado por dos segmentos cintrados o por un solo panel, que cierra la parte del plano de escritura y la zona de  los cajoncillos.

 

 Subasta de ARTES DECORATIVAS. 7, 8 y 9 de Febrero de 2012  MUEBLES Lote: 594 (Subasta: 77) BURO ESPAÑOL DE NOGAL SIGLO XIX Buró de tambor de nogal español estilo Luis XVI Marquetería de limoncillo enmarcando los cajones. Gavetas y cajones en el interior.  Medidas: 124 x 56 x 114 cm. Precio de salida: 1500€

 

 4.- El escritorio tocador o bonheur du jour, vinculado al género femenino, se compone de un cuerpo inferior abierto, con o sin cajones bajo el tablero, o cerrado, y un cuerpo superior menos profundo, que contiene cajones.

 

Subasta:  Durán Madrid. Diciembre,1994, Bonheur du jour, época Napoleón III. Francia. (pareja). Con placas de porcelana Fontainebleau, 1862. Madera ebonizada y bronce 149x53x105 cms. Precio Remate:  3.000.000,00 PTA

 

5.- El bureau plat es una mesa para escribir grande, de tablero horizontal, a menudo con piel, con cintura de cajones que se abren al frente, tres o cinco. Por ejemplo, la pieza del despacho de Can Marquès (Palma de Mallorca). En el Museo Cerralbo de Madrid se simbolizan en su despacho y en su biblioteca tres tipos distintos de mesas: pedestal desk, bureau plat y buró de cilindro o de tambor.

 

 Escritorio inglés William IV. Siglo XIX Realizado en madera emplacada. Tapa rectangular con tapete de cuero oval, bordes viñetados. Cintura ocupada por hilera de tres cajones. Paneles con enrejado metálico sobre fondo de paño. Columnas con capiteles dorados. Puertas en laterales, uno con gavetas horizontales y otro con gavetas verticales.
 

 

Además de estas obras, existe una serie de escritorios de aspecto semejante a las consolas. Se caracterizan por sus volúmenes rotundos y su solidez estructural, algunos de los cuales siguen los esquemas del estilo Imperio, apoyados sobre esfinges o cariátides, como los que aparecen en los cuadros de David (“Napoléon en su estudio”, National Galllery de Wasinghton) o de Francisco Lacoma “El marqués de las Marismas del Guadalquivir” (Inv. 509), del Museo Nacional del Romanticismo, expuesto en el Salón de Baile. La mesa del estudio de Mario Praz responde a un similar ideario neoclásico y deriva del repertorio de La Mésangère, Collection des meubles et objets de gout (1802-1807).

 
Fuente: Texto de Soledad Pérez Mateo. Conservadora del Museo del Romanticismo. “la Pieza del Mes”: MESA DE DESPACHO (Sala XXII. Despacho)
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Una respuesta a “MESAS DE ESCRITORIO

  1. martamoreno

    Muy buen articulo , la mesa escritorio es una pieza fundamental en una casa incluso en la época contemporánea , para apoyar el ordenador , y la pluma decorando!

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