50 pinturas de paisajes comentadas

Haboku-Sansui (paisaje con tinta rota) Sesshū Tōyō (Japón, 1420-1506) c.1495 Tinta sobre tela, 148.6 × 32.7 cm Museo Nacional, Tokio Sesshū Tōyō es uno de los grandes maestros de la pintura japonesa. Nacido en el seno de una importante familia de samuráis, fue educado para llegar a ser monje budista zen, lo que logró a los 11 años. Pero en lo que realmente destacó desde niño fue en la pintura, recibiendo clases de Tenshō Shūbun (quien había sido alumno del gran Taikō Josetsu). Además, viajó durante dos años a China, donde entró en contacto con los grandes paisajistas chinos de su época.

Haboku-Sansui (paisaje con tinta rota)
Sesshū Tōyō (Japón, 1420-1506)
c.1495
Tinta sobre tela, 148.6 × 32.7 cm
Museo Nacional, Tokio
Sesshū Tōyō es uno de los grandes maestros de la pintura japonesa. Nacido en el seno de una importante familia de samuráis, fue educado para llegar a ser monje budista zen, lo que logró a los 11 años. Pero en lo que realmente destacó desde niño fue en la pintura, recibiendo clases de Tenshō Shūbun (quien había sido alumno del gran Taikō Josetsu). Además, viajó durante dos años a China, donde entró en contacto con los grandes paisajistas chinos de su época.

Su popularidad, aún en vida, fue enorme, y multitud de sus discípulos usaron firmaron sus propias obras con el nombre de Sesshū, lo que dificulta la atribución de algunas obras. No obstante, se han confirmado como auténticas del maestro seis pinturas (todas ellas declaradas Tesoro Nacional en Japón), siendo la más famosa de ellas el Sansui chōkan (Rollo del largo paisaje), un colosal rollo de unos 15 metros de largo, que muestra un paisaje durante las 4 estaciones del año. Pero quizás la obra más audaz de las que se atribuyen con certeza a Sesshū Tōyō sea el rollo vertical conocido como “Haboku-Sansui”. Este paisaje está pintado con la técnica conocida como “tinta rota” o “tinta derramada”, un método que permite crear obras de gran libertad y espontaneidad, así como un muy notable grado de abstracción de las formas. Con su magistral uso de la tinta, de la que “Haboku-Sansui” es un sensacional ejemplo, Sesshū logra crear un estilo pictórico propiamente japonés que sería continuado por los pintores nipones durante los siglos siguientes. G. Fernández - theartwolf.com

Su popularidad, aún en vida, fue enorme, y multitud de sus discípulos usaron firmaron sus propias obras con el nombre de Sesshū, lo que dificulta la atribución de algunas obras. No obstante, se han confirmado como auténticas del maestro seis pinturas (todas ellas declaradas Tesoro Nacional en Japón), siendo la más famosa de ellas el Sansui chōkan (Rollo del largo paisaje), un colosal rollo de unos 15 metros de largo, que muestra un paisaje durante las 4 estaciones del año.
Pero quizás la obra más audaz de las que se atribuyen con certeza a Sesshū Tōyō sea el rollo vertical conocido como “Haboku-Sansui”. Este paisaje está pintado con la técnica conocida como “tinta rota” o “tinta derramada”, un método que permite crear obras de gran libertad y espontaneidad, así como un muy notable grado de abstracción de las formas. Con su magistral uso de la tinta, de la que “Haboku-Sansui” es un sensacional ejemplo, Sesshū logra crear un estilo pictórico propiamente japonés que sería continuado por los pintores nipones durante los siglos siguientes.
G. Fernández – theartwolf.com

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